Conservar la dentadura en la antiguedad era casi imposible

En Oriente se intentaban hacer dentaduras postizas a base de dientes humanos arrancados de los difuntos, pero en Occidente cuando los dientes caían no podían ser reemplazados por otros.

Las sacamuelas iban de pueblo en pueblo arrancando las piezas dentarias que dolían hasta dejar vacías las encías. La operación se acompañaba con el redoble de uno o más tambores que intentaban acallar los gritos desgarradores del paciente. Y ello sin higiene alguna.

dentadura-1510600

LEER  El “humo divino” de las sacerdotisas de Delfos.