Antes de jugarse el partido de fútbol del Mundial de Inglaterra de 1966 entre Argentina e Inglaterra el entrenador de los ingleses, Alf Ramsey, se dedicó a decir lindezas de los jugadores de la albiceleste. Bestias y animales fueron algunos de los calificativos que utilizó en mister.

Al terminar el partido de cuartos de final, que ganaron los ingleses por 1 a 0 en un partido duro, muy duro, el lateral derecho George Cohen intentó intercambiar la camiseta con el argentino Mario González.

Al Ramsey corrió a toda velocidad para impedir que el trueque se llevara a cabo. Y así fue, cada uno volvió a la caseta con su camiseta.