El día 1 de abril de 1919 los venecianos se despertaron con una sorpresa, la Plaza de San Marcos estaba repleta de estiércol de caballo a lo largo y ancho de la misma; como si cientos de caballos en un desfile nocturno se hubieran dedicado a "desahogarse" en el lugar más representativo de la ciudad de los canales.

Algo imposible de explicar en Venecia, y más en San Marcos, una plaza rodeada de canales de difícil acceso para caballos.

Venecia, caballos, estiércol.... una combinación inexplicable de no ser por Horace de Vere Cole, un "infame" bromista inglés que se encontraba de luna de miel en la ciudad italiana. El inglés había querido gastar una broma a los ciudadanos de Venecia y para ello transporto con la ayuda de un gondolero los "desechos" de caballo desde el "continente" hasta la Plaza.

El bromista inglés, que ni en su luna de miel fue capaz de parar, terminó solo y abandonado por su mujer años después. Cansada de las "estúpidas" bromas de su marido se separó "muy en serio" de él.

El caso es muchos venecianos se levantaron aquel día sin una explicación sensata a los que sus ojos veían y sus narices olían.


plaza de san marcos